Viajando por Hiroshima con los alumnos de 6º de Cuevas
Hola, hoy estamos aquí en el aeropuerto porque ya nos
vamos a Hiroshima.
Claro, y os vamos a enseñar muchas cosas.
¡Estamos muy emocionados!
Ya hemos llegado y estamos yendo al hotel. ¡Hala,
mirad! El hotel está inspirado en el año 1945, cuando se lanzó la bomba
atómica. Después os explicamos eso… ¡Ahora vamos a comer!
¡Por fin, la comida!
Os vamos a decir lo que vamos a comer:
- Okonomiyaki, que es una tortilla personalizada con diferentes
ingredientes.
Ostras, en japonés “kaki”, son un tipo de ostras que se cultivan en la prefectura
de Hiroshima.
- Tsukemen, que es una variante del ramen que se sirve separado del
caldo.
Por cierto, el restaurante se llama Nagata-ya.
Bueno, ahora estamos sentados en un banco de la plaza
principal, que se llama Hondōri Shotengai. ¿Qué pasó con lo de la bomba
en Hiroshima? El 6 de agosto de 1945, Estados Unidos lanzó una bomba atómica
llamada “Little Boy”, causando una devastación inmensa. La explosión provocó
una gran bola de fuego. El bombardeo fue parte de la Segunda Guerra Mundial y
su objetivo era lograr la rendición de Japón.
Ya explicado esto, os vamos a enseñar algunos
monumentos (pocos, porque ya es tarde para la merienda… ¡a lo tonto han pasado
casi tres horas!).
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El primero es el Monumento
de la Paz de Hiroshima: este era el antiguo Pabellón de Promoción
Industrial, y fue destruido por la bomba atómica durante la Segunda Guerra
Mundial. (Está abierto las 24 horas).
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El segundo lugar es el
Parque Memorial de la Paz de Hiroshima, y es un sitio bonito, se siente
mucha paz, respeto y belleza natural. El lugar es muy limpio, y se disfruta
mucho pasear por el parque.
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Y por último, pero no
menos importante, fuimos al Jardín Shukkeien. Es muy bonito, tiene
varios recorridos, se pasa por puentes, bosques de bambú, se ven árboles con
colores de otoño, se puede dar de comer a las carpas… ¡Precioso! ¡Un auténtico
jardín japonés! ¡Merece la pena ir!
Ya se nos hizo tarde, así que fuimos a cenar a una
tienda de conveniencia. Comimos sus típicos ramens y unos onigiris
de atún.
Después volvimos al hotel.
¡Adiós!... Ohhh, lo siento... ¡Hasta mañana!
Día siguiente
Bueno, hoy lo que vamos a hacer es ir a comer comidas
típicas y dar una vuelta antes de ir al hotel y luego al aeropuerto.
¡Nos encantaron las ostras del otro día, por cierto!
Nos da mucha pena irnos… ¡Nos lo hemos pasado tan
bien!








